Cuando generás una práctica para tu clase, tenés algo en la cabeza: la situación que van a ensayar, la gramática que les cuesta, esa lista de expresiones que querés que finalmente usen. Vos conocés a tu clase. La práctica tiene que seguirte a vos.
El problema: prácticas que se parecían
Hasta ahora, dos prácticas del mismo nivel podían trabajar exactamente los mismos puntos de gramática aunque hubieras pedido temas distintos. Y si pegabas una lista larga de vocabulario, la práctica tomaba solo una parte. El resultado se sentía genérico, y tu pedido quedaba a mitad de camino.
El plan: escribí lo que querés en Tema
El campo Tema ahora te dice qué acepta, y lo cumple. Podés escribir un tema, una situación, una gramática puntual o una lista de vocabulario.

Si tu pedido nombra una gramática, la práctica la trabaja. Si describe una situación, la práctica elige los puntos del nivel que mejor le sirven: pedí “agendar una reunión de equipo” y vas a ver modales y formas de futuro, no la primera página del programa.

Palabra por palabra
Si pegs una lista de vocabulario, cada palabra o expresión aparece en los ejercicios. La práctica las reparte entre actividades de reconocimiento y de producción, y verifica que ninguna falte.

Generá la próxima
Entrá a Mis prácticas, elegí idioma, nivel y habilidades, y escribí lo que tu clase necesita. La práctica sale lista para compartir con tus estudiantes.